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La libertad de montarte tu parque acuático

¡Hola! ¿Cómo estamos? El post de hoy es improvisado de la misma manera que lo que os cuento lo es. Este fin de semana mis padres se habían quedado con Max en Pamplona mientras nosotros hacíamos la Javierada y quedamos en un punto intermedio para recogerle de vuelta a Madrid. En una de éstas, los chiquis salieron del hostal en el que estábamos almorzando para ver los camiones. Los adultos salimos detrás. Mientras hablaba con mis padres vi que Max se aproximaba a unos charcos que había en el aparcamiento. En seguida pensé, que teniendo katiuskas como teníamos en el coche, me iba a salir más a cuenta cambiarle los zapatos y que se metiera en los charcos que pegarme la siguiente media hora diciendo: “Max, no metas los pies en el agua que te vas a mojar!” Así que, rápidamente, le pusimos las botas de agua.

 

 

Mis padres y yo seguíamos poniéndonos al día en ese rato mientras de reojo veíamos que la situación de los charcos se nos estaba yendo de las manos. En un momento dado, nos pareció graciosísimo. Se lo estaban pasando pipa y todos nos reíamos de la situación. Hasta un camionero que andaba por allí les tomó una foto y comentó: “Esto es la vida”. Razón llevaba.Entonces fue cuando Nacho, con ese humor que le caracteriza, soltó: “Ahora, pega hacer un post de esos que dicen: ‘Bueno, es que yo creo mucho en la libertad y esas cosas'” ☺ Y bueno, me entró la risa pensándolo y me recordó a aquel vídeo en el que se nos habían olvidado los abrigos de los niños y Nacho habló también de la libertad. ☺☺ Os lo dejo aquí, minuto 04:28. ¿Os acordáis?

Y de esta manera surgió el post de hoy. No para hablar de dar a los niños libertad o no para hacer ciertas cosas; en realidad no les dejamos jugar en los charcos pensando en la libertad. No fuimos tan profundos. ☺En realidad este post en más para divertirnos, para ver cómo los niños, si los dejamos ser, son niños: inocentes, divertidos, sin miedos, sin pensar más allá, sin agobios de que me voy a manchar, sin pensar que se van a resfriar, sin pensar en que pueden no tener ropa de recambio… Sin pensar en todo eso que los adultos pensamos y que nos limita y agobia tanto.

Algunas de vosotras, cuando os enseñé por stories las imágenes de la caída de Max en uno de los charcos, comentasteis: “Ay, pobre”. Sí, la verdad es que me dio penica cuando se cayó pero luego me di cuenta de que no se había hecho daño y de que estaba feliz retozándose en el agua. ¡En serio! ¡Feliz!  Otras comentasteis: “Ay, madre, yo estaría super agobiada,” Y entonces pensé en que a mí no me agobiaba nada esta situación. Y no es que no me agobie. Para nada. Yo también me agobio con situaciones de mis hijos, no os vayáis a pensar. Sin embargo, no con este tipo de situaciones de que se manchan o se desmadran. A mí las situaciones que más me agobian de mis hijos son las de conducta. Cuando veo que hay conductas que no me gustan. Lo demás, me parecen chiquilladas propias de niños y hay que dejarles disfrutarlas. Así que me sentí muy bien de dejarles hacer esto. ¿Por qué no?

Y así estuvimos un buen rato bromeando con mis padres incluso sobre la posibilidad de que otro año, en el caso de no haber lluvias, llamáramos a mi cuñado que es bombero para que nos rellene los charcos para poder jugar. Os comento que donde estamos es el Hostal Tafalla por si os pilla de paso en un día de lluvia y podéis hacer una paradica con vuestros hijos a repostar y a jugar.☺ A veces no hace falta tanto parque acuático y de aventuras si dejas que los niños se monten su propia aventura. ¿No os parece?

Maxito acabó perdido como podéis observar. Luego lo llevamos al coche, le cambiamos de pies a cabeza y así de plácido y feliz se quedó dormido. Hasta aquí mi historia de hoy. Contadme las vuestras que estoy segura que estas cosas no sólo nos pasan a nosotros. ¿Verdad?

28 comentarios en “La libertad de montarte tu parque acuático

  1. Me encanta Belén??
    Con guasa te digo que este post lo escribes después de dos días en los que a Max no le ha subido la fiebre después de ejercer la libertad de pringarse ??.
    No, en serio, me animas a vivir mi maternidad más relajada y a dar importancia a lo realmente importante.
    Muchas gracias y un beso fuerte

  2. jajaja,que pasada.. a mi me encanta dejarle ir de charcos como le llamamos nosotros, pero siempre se nos va de las manos. Estaba pensando hacer una escapada estos días con tanta lluvia a un parque con los pantalones de la nieve que no calan. 🙂

  3. Bueno, va uno a un sitio nevado, se pone a jugar con la nieve, con el trineo, te pones perdido y no pasa nada…. en mi calle el juego preferido eran los charcos !!!! ( preferido de los niños , se entiende)

  4. jajajaja me parto con la foto de Max sentado en el charco con cara de enfado jajaja, me recuerda a mi hijo (tiene 3 años) cuando no le salen las cosas. Es total.
    Y esta soy yo para llegar a ese punto de permisibilidad: oh no! que asco! Jorgue no que te manchas! que te haces pupa! (niño sigue sin hacerme ni p.caso), bueno déjale un poco…a ver, ¿tengo ropa?¿toalla?¿zapatos?…mejor no mirar…respira hondo…vuelve a respirar hondo…Fati no te sulfures…bueno, si total, pal caso que me va a hacer si le digo que no…hala venga, que sea lo que Dios quiera.
    Esto multiplicado por tres, tengo más poca paciencia…
    La verdad, me admira la que tu si tienes. Deberías darme clases. O mejor: vlog.
    Besos

  5. ¡Hay que ver lo que disfrutan con un simple charco! al final los niños nos dan muchas más lecciones de vida a nosotros que nosotros a ellos.
    ¡Madre mía cómo se puso Max! se metió del todo en el agua, jejeje.
    Besos.

    Gemeladas

  6. Cómo me he podido reir con este post! La verdad es que a veces se nos olvida que son niños y q que tienen que jugar y descubrir. Lo fácil habría sido decirles que no se acercaran a los charcos que se iban a manchar… pero vivan los charcos! como dice Peppa Pig

  7. No tengo hijos,sí sobrino pero te aseguro que,si de mí depende,los niños de mi alrededor acabarían en echarco (muy probable que yo también…). Adoro el ambiente que se crea cuando le damos a las cosas la importancia que realmente tiene y cuando vemos en un charco un problema,el ambiente acaba por oscurecerse. Me ha encantado el post. Max,con su inocencia,sabe lo que es bueno para la manada,mis felicitaciones��

  8. Pues sí, bien pensado, dejarles jugar no hace mal. Yo tengo fotos de una situación equiparable, pero en un paseo junto a la playa (en primavera)… acabaron yendo a la orilla a meter las manos y los pies en el agua, y al final mojados enteros… se lo pasaron pipa! Y las fotos posteriores en jersey, calzoncillos y deportivas con el patinete son auténticas!
    Besos

  9. Pues yo a pesar de agobiarme como tod@s de esas situaciones q sabes q pueden tener ese final, pues he llegado a un punto en el q -mientras no haya situación de riesgo- le doy prioridad a q ellos, mis peques, disfruten. Algo parecido nos ocurrió hace poco en la playa, habíamos llegado a ella después de un buen paseo y a mis chicos les apeteció mojarse en la orilla. Iban vestidos con chaquetas, jerséis, y al menos se quitaron las botas y los calcetines. Jugaban a tirarse agua y en una de esas el peque cayó al agua y se caló entero. Nos hizo gracia como venía a nosotros, q lo observábamos de lejos, hecho una sopa. No había ropa de cambio (ya son mayores y atrás quedó lo de cargar con muda) y hacía un frío horroroso pero nos apañamos con lo q teníamos. Moraleja: q la vida es eso y hay q aprovechar esos pequeños momentos q nos llenan de felicidad, porque eso es, ellos no hacían nada malo, querían divertirse de una forma sana y libre, to the wild.

  10. Me encantó cuando lo vi en stories y me ha flipado el post. Yo jamás podría dejar hacer eso a mis hijos porque a mi marido le daría un síncope ? pero si por mi fuera disfrutaría tanto viéndolos como me imagino que lo disfrutaste tú. Un beso!

  11. Cuantas veces discutí con mi madre por temas así cuando mis niños eran pequeños.
    Mi madre se desesperaba si corrían, si saltaban, si se rebozan en el parque… Y yo los dejaba hacer, y por eso me llevaba la bronca. Mi respuesta siempre era que eran críos y como críos tenían que experimentar y la forma de hacerlo era jugando. Y si se manchaban, para eso está la lavadora. El rato de diversión que pasen es esencial para que tengan un desarrollo feliz. Que quieres que te diga, a mí me dan mucha pena esos niños reprimidos gracias a tantas prohibiciones por parte de los adultos.

  12. Belén, te lo he dicho varias veces por instagram: Fui una bruja con mis hijas, jamás las hubiera dejado hacer eso. Me agobiaban tantas cosas cuando eran pequeñas! Y ahora te veo a ti que disfrutan tanto ellos como tu. Pero me encanta leerte porque se que con mis nietos cuando lleguen espero ser más relajada. Contigo aprendo tanto.
    Tere Borja

  13. Que gusto, en lo particular no tengo hijos y a la edad que tengo, bueno, ya no hay posibilidad ?? pero se que de haberlos tenido buscaría eso, inculcarles la preocupación por las verdaderas cosas importantes, anda! que la ropa se la cambias y ya no pasa nada, pero hay tantas madres agobiadas por qué no se ensucien que me preguntó si no les están quitando la posibilidad de desarrollar ese talento único que cada uno tiene, en fin que así es la vida uno se cae y no hay de otra más que levantarse y seguir que el tren continúa la marcha

  14. Jajjajaj. Pero que niños. Yo la verdad que de ti e aprendido mucho en estas situaciones, yo soy la típica, no grites, no saltes, no esto no lo otro, y viendote a ti e aprendido en que hay q dejarlos a su rollo y no agobiarse.

  15. Me encanta tu comentario sobre lo que te agobia realmente, nos hemos pasado con la comodidad, hijos cómodos, limpios, sanos, etc. La vida está llena de momentos en los que no hay nada cómodo y tenemos que aprender a sacarle toda su parte buena, de eso tú sabes mucho que te voy a decir. Me encanta tu filosofía de vida y por ese motivo te sigo. Enhorabuena¡

  16. Me ha encantado el post.
    Una pregunta me ha surgido de ver las fotos, qué silla usa Max? Es que mi hijo es de la misma edad y veo que tiene mucho espacio libre para las piernas.
    Gracias.

  17. Que razón tienes,nosotros siempre pensando en las consecuencias futuras y no les dejamos disfrutar de situaciones de este tipo. Cuando a veces la solución es tan fácil como cambiarles de ropa, pero nosotras siempre pensando en el mas allá.

  18. Cuando vi los stories, de verdad que me encantaron y cuando Max se cayó en el charco, lo siento pero me alegraste la mañana y no paraba de verlo y de reírme, por lo bien que se lo estaba pasando y disfrutando, y sí, con total libertad ni preocupaciones. De verdad que genial!!!! Si total es ropa, se lava y punto!!!!!!!

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