MIs seguires deciden mi día

viernes, 20 de abril de 2018

¡Hola! ¿Qué tal estáis? Ya siento que esta semana no he dejado por aquí un post a parte de el de los viernes. He tenido unos días muy ajetreados pero para la semana que viene tengo uno preparado con un plan de acción. ☺ A ver si consigo terminar de organizar todo el lío que tengo y poder publicar con más asiduidad. 

Hoy os traigo un vídeo muy divertido y un poco gamberro. Estoy con mucha ilusión de que os guste porque yo me lo pasé genial. Vais a ver un 24 horas conmigo en el que las acciones principales las sometí a votación a través de mi instagram stories. Mi conclusión es que sois muy buena gente y no me disteis todo el juego que me hubiera gustado, pero bueno, esto era sólo la primera vez. Si repetimos pienso que ya os animaréis a llevarme más al límite. ☺ Lo que me encanta de este concepto de video es que juntas estamos co-creando el contenido de mi canal. Me parece algo chulísimo y muy beneficioso para ambas partes: vosotras os sentís parte de lo que luego consumís y yo hago un contenido que es lo que queréis ver. Mejor combinación,¡imposible! ¡Espero que lo disfrutéis un montón y que me lo hagáis saber en comentarios y dándole a muchos likes! Gracias por todo!




Todas las comidas raras que probamos en Marrakech. Trilogía Marrakech III

viernes, 13 de abril de 2018

¡Hola! Vamos con la última entrega del viaje a Marrakech. En el vídeo de hoy vais a explorar conmigo la cocina marroquí y vas a aprender con nosotros a qué saben sus platos típicos. Me parece una manera muy buena de conocer una cultura y especialmente ésta, que tiene una cocina muy particular y diferente a la nuestra. Espero que os resulte interesante y que disfrutéis mucho sentados a la mesa con la #balamodafamily



Aquí os dejo de nuevo el shopping de los conjuntos que me habéis visto durante el viaje.


Viaje a Marrakech II

jueves, 12 de abril de 2018

¡Hola! Seguro que mi viaje a Marrakech todavía os está sabiendo a poco. ¡Jajajajaja! Bueno, entended que éste es mi legado para con el mundo, y que una vez termine con el tema, no volveréis a oírme hablar de este lugar. Pero mientras me quede algo en el tintero, tengo que sacarlo. Este post es una continuación del post anterior para que no os perdáis. Estábamos hablando de las cosas que se pueden hacer en Marrakech. Seguimos: 

Torre de la Kotoubia. Está muy cerca de la plaza Jemma El Fna. Es la torre de la mezquita y el edificio más alto de la ciudad construida por los almohades. En la parte de arriba hay varios altavoces desde los que se escucha la llamada a la oración en toda la ciudad. La llamada es 5 veces al día en el Islam sunní: al alba, al mediodía, a la tarde, a la puesta de sol y a la noche.


El zoco: Ésta es la zona que rodea las inmediaciones de la plaza Jemma El Fna. Es la zona de la Medina. Es un lugar lleno de callejuelas y desorden donde encontraréis miles de puestos de artesanía de todo tipo: desde alfombras, cojines, plata, madera, pañuelos, antigüedades… Lo que quieras y más. Son calles en las que merece la pena perderse y alejarse de lo más turístico para adentrarse en callejuelas más propias de la gente local donde ver los mercados de frutas y verduras, los niños saliendo de los colegios, y todos los gremios clásicos trabajando en sus pequeños cubículos… incluidos los curtidores que es impresionante ver cómo trabajan. En mi vídeo del Shopping HAUL en Marrakech podéis ver más de estas callejuelas.


En esta zona, si vais con niños, hay que tener especial cuidado. Veréis que pasan continuamente motos, coches y carros tirados por burros. Hay que tener mil ojos para no acabar atropellado, aunque es increíble lo bien que se desenvuelven ellos en ese KOs. ¡Son unos artistas! Para estos momentos de más peligro, nosotros compramos unas correas anti pérdida. No las usamos mucho pero, para lo que nos costaron, nos resultaron útiles. Sé que hay gente que ve este tipo de medidas como algo malo. A mí sinceramente me ayudaron a andar más tranquila. Pensar que llevar a tu hijo así es de mala madre o de maltrato me parece rebuscado. En algunos casos es mejor prevenir que lamentar y cuatro niños es mucho en esa ciudad. Además ellos iban encantados con la idea. ☺



La madraza ben Youssef y el museo de Marrakech. La madraza es una escuela coránica pero estaba cerrada cuando nosotros fuimos. Cerca está el museo de Marrakech que es interesantes de visitar, no tanto por las piezas del museo, que hay pocas, sino por un par de estancias muy bonitas que merece la pena ver. En el exterior del museo hay un patio donde los niños pueden corretear. Creo que había un café también. Es un buen punto de desahogo cuando llevas a los niños muy pegados y encogidos por el zoco y finalmente pueden corretear un poco sin peligro.


Los Jardines de Majorelle me parecieron bonitos. Sí que es verdad que después de que tanta gente me los recomendara no me impresionaron tanto. Es un jardín pequeño con una variedad muy curiosa de árboles y cactus. Una variedad exótica y llamativa, diría yo. Es un jardín que creó un pintor francés, Jaques Majorelle, hacia el 1930 trayendo especies de plantas muy variadas de los lugares a los que viajaba. Más adelante el jardín quedó abandonado hasta que Yves Saint Lauren y Pier Bergé lo descubrieron y decidieron “rescatarlo” y devolverle su esplendor. Dentro del jardín hay un pequeño museo de la cultura Bereber que a mí me gustó mucho. Son cuatro piezas pero me encantó ver la joyería bereber y cómo se vestían. Es una pasada. Algo que me encantó que tenían expuesto en los jardines Majorelle eran unos tarjetones que YSL enviaba a sus clientes en Navidad. Os los enseñé en stories. Me quedé con las ganas de haberme comprado un póster de esos pero los vendían en el museo de YSL y estaba cerrado ese día. Si alguna va y me quiere traer uno yo se lo agradezco y se lo pago. ☺

 
Pegado al Jardín Majorelle está el museo de Yves Saint Lauren. Tuvimos mala suerte que fuimos en miércoles y justo es el día en el que está cerrado. Así que tenedlo en cuenta para cuando vayáis. No os puedo contar mucho más.

El Jardin Secret es otro jardín más especial. Es bonito, no voy a decir que no, pero no me encantó o tenía otra imagen de él. No es algo que recomendaría ir si se va justo de tiempo o dinero. Yo terminé yendo porque había visto en Instagram unas fotos muy bonitas de un riad llama Riad Jardin Secret y pensé que era eso, pero resultó ser otra cosa.



Algo que os invito a hacer es precisamente visitar Riads y hoteles bonitos si os interesa sacar algunas fotos en ellos y ver cómo es la vivienda típica de Marrakech con su fuente y su patio. Yo tenía varios apuntados que os dejo por aquí: @lhotelmarrakech @riadjardinsecret @elfennmarrakech @lasultanahotels @amanjena_resort Nosotros con los niños teníamos complicado este plan, pero el que no nos perdimos, porque era muy fácil encontrarlo y nos venía de paso, fue la Mamounia. Es uno de los hoteles más lujosos del mundo según nos contaron. Mia no paraba de preguntar: “Mamá, ¿esos señores son ricos? Mamá, dime si vemos uno muy rico quién es, ¿vale?” ☺ Y así nos pegamos media mañana recorriendo sus jardines, sacando fotos, respirando lujo y evitando que Maxito sacara las piedrecitas que adornaban algunos rincones y las metiera en unos riachuelos de agua parte de la decoración del jardín. ☺ Vaya, se nos notaba bastante que no éramos huéspedes, pero oye, éramos la #balamodafamily y eso ya es mucho! ☺



Otra experiencia que a mí me resultó única es un Hammam. En la ciudad vais a ver muchísimos Hammames. Los marroquíes tienen la costumbre de bañarse en estos baños públicos. Ellos van con sus cosas y se bañan ahí. Hay Hammams turísiticos preciosos y muy cuidados, como si fueran spas aquí en España donde te puedes hacer tratamientos varios. 

Yo quise ir a un Hammam auténtico, al que fueran las mujeres locales. Kojak nos llevó a uno que no hablaban ni jota de castellano ni de inglés ni de nada. Y ahí nos metimos Mia y yo y fue la bomba. Una experiencia increíble. No entendíamos nada. Al principio nos pusimos nuestros bañadores pero terminamos en pelotillas. Nos lavaron, nos pasaron la manopla de crin a lo bestia (sobre todo a mí) para quitar las pieles muertas, nos hicieron masaje con cremas que ni sé, usaron la masa de jabón marrón que veréis en muchos puestos en la ciudad… Y nos despidieron con té marroquí. 

Fue una pasada. Esto os lo explicaría mejor de viva voz. No tengo fotos de ese momento porque no era plan. Fue una situación muy cómica. Mia estaba atónita con todo lo que nos iban haciendo. Las dos en la sauna, en la mesa de piedra… Una pasada. Así que os recomiendo vivir una experiencia así. La foto que veis en del momento Henna que también nos hicimos las dos. Mia estaba con mucha ilusión. Es algo típico para hacer también.


Algo que os recomiendo hacer en general es dejaros llevar. No os pongáis límites ni estéis en modo comparativa ON. Dicen que en Roma haz lo que los romanos. Pues exactamente eso. Cuando viajas pienso que es bonito intentar integrarse con la gente que habita en ese lugar. Entender por qué viven así y acogerlo. No estar todo el día pensando en lo que nos distancia y nos hace diferentes sino en lo que tenemos en común. En este sentido no despreciar lo que ellos hacen o su forma de ser. He oído tanto lo que de son muy molestos y persiguen… ¿Y? ¿Tanto te molesta? Hay que entender por qué lo hacen y respetar esa forma de ser. Para ver a gente que hace lo mismo que nosotros, nos podemos quedar en nuestra ciudad y nos ahorramos malestar y dinero. ☺ Pero viajar es otra cosa. 

Estad abiertas también a la parte culinaria. Se come increíble y se aprende mucho de su cultura comiendo. En el vídeo del viernes vais a profundizar más sobre esto conmigo, ¿vale? Así que estad atentas.


Excursión al desierto: Mucha gente nos recomendó hacer una excursión de varios días al desierto. Estoy segura de que es un planazo. Nosotros no lo valoramos en ningún momento, sobre todo por Max. Nos parecía muy salvaje meterle tantas horas en un 4 x 4 siendo él tan pequeño. Nos tenemos que adaptar un poco a él porque, como bien le apodaron en Marrakech, EL JEFE manda. Por eso, no os puedo recomendar nada en este sentido. Debe haber una ruta de Kasbah muy bonita también. 

Lo que no quisimos perdernos es el pueblo costero Essaouira. Muchísima gente nos dijo que merecía la pena. Estuvimos dos días allí. Está a unas dos horas y media de Marrakech y fuimos en un taxi. Al principio había cogido una excursión que nos cobraban como 280 euros y terminamos pagando 110 al taxista.

En Essaouira nos pasó como en Marrakech, que conocimos a un señor majísimo que nos hizo un tour a pie en la ciudad. De él no tengo su contacto ni su nombre. No hablaba más que marroquí pero tenía una mirada y una sonrisa muy especial que nos cautivó. Fue otro angelico. En el segundo día intentamos volver al “bar” donde trabajaba pero nunca lo encontramos y nos dio mucha pena no volverle a ver.


Essaouira tiene un casco antiguo que es precioso. Una joyita en plan pueblo blanco y azul. Tiene una calle central llena de comercios y muchas calles laberínticas adyacentes que son una monada. Por la noche es digna de ser paseada porque tiene una iluminación muy especial. Cuando vayáis no dejéis de ir a la plaza del pescado donde compras el pescado que quieres comer y te lo cocinan ahí. Para verlo en vivo, no os perdáis el vídeo del viernes, 13. Y no digo más.


En Essaouira estuvimos en un hotel/apartamento que era una monada. Nos dieron una suite familiar muy cuca. Algo más típico que el primero que estuvimos y éste sí que os lo recomendaría porque estuvimos bien. Está un poco alejado del centro histórico pero creo que el taxi nos costó 1 euro o menos.. Os dejo el enlace aquí.


Bueno, y hasta aquí la parte de texto y recomendaciones viajeras. Aquí os dejo el primer vídeo de la trilogía para que tengáis más información y aquí el segundo para rematar. Espero que os sea útil y mil gracias por pasaros.